
¡Cuántas veces nos lamentamos porque no tenemos tiempo para todo! Lo mismo le ocurre a nuestro hijo. No podemos hacer que el día tenga más horas, pero sí podemos aprovecharlas al máximo. ¿Cómo? Planificando nuestro trabajo. Elaborar un horario de estudio adaptado a las necesidades de nuestro hijo ayudará a mejorar su rendimiento y le dejará tiempo libre para disfrutar de otras actividades. Respetar el horario de nuestro hijo, tanto por nuestra parte como por parte del resto de los integrantes de la familia y de amigos. Reservar un espacio de trabajo para él y procurar que siempre sea el mismo.
Diseñar el horario de estudio de forma clara sobre una hoja y colgarla en un lugar visible.
No interrumpir la realización de una actividad de no ser completamente imprescindible.
Cerciorarse de que se estudia cómodamente (ropa cómoda, postura relajada, espacio suficiente, temperatura adecuada, ausencia de ruidos…)
Atender a posibles alteraciones de carácter físico o emocional de nuestro hijo que puedan influir en su concentración (dolores, malestares, preocupaciones, disgustos, enfados…)
No presionar demasiado a nuestro hijo con el cumplimiento estricto del horario, lo importante es que él lo encuentre útil, aprenda a respetarlo paulatinamente y adquiera un hábito de estudio.
Ofrecer a nuestro hijo una recompensa después del trabajo realizado y cumplimiento del horario pactado y permitir que realice alguna actividad que le satisfaga (ver algún programa de televisión, jugar con sus amigos…)
Hacer ejercicio físico habitualmente ya que ayuda a la concentración.
Laura Mayenco Gutiérrez. Licenciada en Psicología. Con la autorización de: www.solohijos.com
Otros temas relacionados:
Técnicas de motivación
Los niños que ven mucha televisión sacan peores notas
Otros artículos sobre las TÉCNICAS DE ESTUDIO
CD con 4 programas educativos: Nueva ortografía 5º P, Nueva Ortografía 6º P, Análisis sintáctico y Estadística y utilidades
Enviar a un amigo