El pequeño valor de la gratitud

10.gif

   La pequeña virtud del agradecimiento es prueba de un gran corazón. Aun con el torpe o equivocado, desde el momento que tiene buena voluntad, debemos ser agradecidos, cuando menos por su buena intención.     ¿No es propio de un corazón verdaderamente generoso, mostrarse agradecido hacia los demás, aun de lo más insignificante que hayan intentado hacer por él? No resulta sin embargo tan raro el olvido de los servicios que nos prestan los demás; o, simplemente, nuestra mala costumbre de no demostrar nuestra complacencia. A esto hay que oponer el pequeño valor del agradecimiento.   Sucede a menudo que, mientras esperamos en vano el agradecimiento de personas a quienes hemos ayudado o hecho por ellas verdaderos sacrificios, otros por quienes nos sacrificamos mucho menos conservan por largo tiempo su reconocimiento. ¿No sucede a veces que agradecemos el favor ocasional de un extraño pero no damos la importancia que merecen a las continuas delicadezas que recibimos en nuestro hogar?

   Tenemos una memoria singularmente caprichosa. Si olvidamos fácilmente una amabilidad que nos han hecho, ¡con qué precisión retenemos, en cambio, el recuerdo de una falta de delicadeza, o de una ofensa! Un proverbio lo confirma: “La memoria del mal tiene larga huella, la memoria del bien muy pronto pasa”. ¡Cómo sabemos recordar a los demás nuestros beneficios prestados o el trabajo que nos ha costado realizar!

   Decir “gracias” 

   En muchos hogares se habrá oído alguna vez el siguiente diálogo. En la mesa familiar, el niño pide un poco de pan a su padre. Éste lo toma y le entrega un pedazo que el hijo muerde en el acto con avidez. 

- Y bien, pregunta el padre, ¿qué se dice? 

Con la boca todavía llena murmura tímidamente el chico: 

- Gracias. 

- Gracias, ¿qué? 

- Gracias, papá. 

   Y cuántas veces ocurre que una de las primeras palabras que pronuncia el niño es “no”; no es necesario que nadie se lo enseñe. En cambio, ¡cuántas repeticiones son necesarias para inculcarle el hábito de decir “gracias”! 

   “Gracias” es la palabra mágica que introduce en el hogar la cortesía, el buen orden y la serenidad. Y el pequeño valor del agradecimiento brota de una conciencia que la educación ha iluminado. 

   No nos olvidemos de agradecer todo, de decir gracias al menor servicio prestado por quien sea, pronunciando esta palabra sin ninguna entonación, como si estuviéramos cambiando una simple mirada. Por sí sola, esta palabrita recompensa todos los trabajos; repara la frase acaso un poco dura que habíamos dicho anteriormente; equivale a una sonrisa y, a veces, la provoca; hace feliz al que la pronuncia y a aquel a quien va dirigida.

   FICHA PRÁCTICA : ¡Yo también debo ayudar! 

   SITUACIÓN: Marina y Mario son una familia feliz. Tienen un hijo único, Raúl, de 7 años. Marina está preocupada porque su hijo ha tenido siempre de todo, aunque sin exceso, ya que siempre ha procurado que no por ser único se convierta en egoísta. Lo que más le preocupa es si Raúl se da realmente cuenta de lo mucho que ha recibido durante toda su vida, mientras que otros niños, algunos muy cercanos a él, no tienen nada. 

   Hoy, Raúl no tiene problemas importantes y es un chico educado y sin caprichos. Pero Marina no quiere que su hijo sea un egoísta el día de mañana, y por eso se da cuenta de que su hijo Raúl tiene que aprender a dar cosas a otros y a reconocer el esfuerzo de los demás, siendo muy agradecido. Y junto a su marido se propone un plan de acción. 

   OBJETIVO: Fomentar la virtud de la gratitud en Raúl, que aprenda a darse cuenta de que lo que tiene es recibido y que reconozca el esfuerzo de los demás.

   MEDIOS: Para llevar adelante este plan, Marina hablará con Raúl, tranquilamente, y le propondrá ocasiones en las que pueda ser agradecido. Son conversaciones que repetirá periódicamente, intentando que su hijo se comprometa a ello.

   MOTIVACIÓN: Marina y Raúl hablaron un largo rato y se divirtieron. Los dos juntos elaboraron una lista con las cosas que Raúl había recibido. Fue un momento especialmente alegre para Marina, porque vio que su hijo se daba cuenta de muchas cosas. Redactaron una lista algo extensa: 

- una familia que le quería, 

- una buena casa, 

- una habitación preciosa para él solo, 

- comida todos los días, 

- ropa para vestirse, 

- un colegio donde aprender y divertirse, 

- juguetes… 

Y todo estas cosas se las había proporcionado alguien, no habían caído del cielo. Su madre y él llegaron al propósito de que también Raúl tenía que dar algo, su tiempo, ayudar… Y cuando le dieran alguna cosa, tenía que darse cuenta y reconocerlo con un beso, con una sonrisa, etc.

   HISTORIA-RESULTADO: Raúl se ha dado cuenta de que tiene que ayudar, y lo hace. Se nota que está más dispuesto en casa, aunque como sólo tiene siete años está más pendiente de jugar, de divertirse… como cualquier niño de su edad. Sin embargo, está siendo muy consciente de que otros le ayudan y el beso, el “gracias” y la sonrisa no se le están olvidando durante estos días. Está más encantador que nunca. Para él es como un juego también y le encanta agradar. Su madre está contenta porque quiere que su hijo sea una persona agradecida.

   COMENTARIO: El acierto de Marina reside en pensar qué es lo que quiere que sea su hijo, sin esperar a que se presente el problema, planteando un plan de futuro. Además, ha acertado plenamente porque los hijos únicos son más propensos a volverse egoístas.

José Antonio Alcázar. Revista Hacer Familia. www.edicionespalabra.es 

Con la autorización de: www.edufam.com

Otros temas relacionados:
El auténtico concepto de corazón 
Educar en el deber 
Otros artículos sobre los VALORES 
CD con 4 programas educativos: Técnicas de estudio (1 y 2), Lecturas escolares y Cuatro operaciones
Enviar a un amigo

About these ads

Una respuesta a El pequeño valor de la gratitud

  1. [...] El pequeño valor de la gratitud No nos olvidemos de agradecer todo, de dar gracias al menor servicio prestado por quien sea. [...]

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 154 seguidores

%d personas les gusta esto: