
Lo quiero todo y ahora
Hago lo que me apetece y no me supone demasiado esfuerzo
Me lo merezco todo
Trabajo, sí, pero lo justo para cubrir el “expediente”
Soy un niño, estoy aquí para jugar y divertirme
Parece que el inconsciente de nuestros hijos funcione con las premisas anteriores. El mínimo esfuerzo, el máximo placer. Desde que son pequeños les hemos acostumbrado (repito: ¡les hemos acostumbrado!) a llevar una vida fácil y cómoda, a menudo lindante con una vida egoísta y dependiente. Leer el resto de esta entrada »
Escrito por aramo 








